viernes, 3 de diciembre de 2010

Belén

Elena ha pensado montar este año un belén original. Le ha quedado muy curioso:







jueves, 18 de noviembre de 2010

Vida

Confirmamos la peor de las posibilidades para la enfermedad de Tripi. La dueña encajó regular la noticia y decidió no luchar. Esta tarde me ha tocado procurarle un descanso digno.
Por suerte, casi a la vez han aparecido un grupo de simpáticas cachorritas de Yorky. Han corrido por toda la clínica, jugando, husmeando, buscando comida en el vientre de su mamá. Tres de ellas aún están buscando un nuevo hogar.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Riñones

A finales de la semana pasada recibimos a Tripi, un encantadora gata atigrada y blanca. Según pudimos averiguar, tarea que resultó bastante árdua ya que su dueña no se aclaraba, apenas comía y estaba tristona. Como el animal ya es mayor y no apreciamos nada especialmente significativo durante la exploración, procedimos a tomar una muestra de sangre para realizarle un análisis. Los gatos mayores sufren a menudo de insuficiencia renal crónica. Tal vez debido a su alimentación estrictamente carnívora, el paso del tiempo acaba por degradar los riñones, que no son capaces de realizar su función principal (limpiar la sangre de sustancias dañinas), y los animales caen enfermos.
Los resultados del análisis nos confirmó nuestros temores, tenía unos niveles de creatinina en torno al triple de lo normal. Cuando este metabolito se dispara, hay que pensar que el animal ya se encuentra en bastante mal estado. Si se trata de una insuficiencia renal crónica, poco más podemos hacer que medicarle y controlar su dieta con la esperanza de paliar los síntomas; pero es un proceso progresivo y, más antes que después, acaba con su calidad de vida.
Convecimos a la dueña para que nos dejase hacerle una ecografía. Con esta prueba tenemos una absoluta seguridad del proceso, y además su pronóstico. Los riñones afectados disminuyen de tamaño y pierden su arquitectura. Según cómo los vemos, sabemos lo avanzado que se encuentra; pero en algunos casos, podemos encontrar patologías con síntomas similares en las que sí podemos hacer algo. Hace algo más de año y medio, recuerdo que encontramos en Thor, otro caso similar, los riñones algo tocados. Pero la causa de sus afecciones era una pancreatitis. Unos días de tratamiento bastaron para recuperarlo, y aún sigue dando guerra a sus 17 años.
Esta es la ecografía de Tripi:
Un riñón



El otro



Ninguno de los dos tiene disminuido el tamaño (lo normal es en torno a 3,7 cm de diámetro mayor), sino todo lo contrario. Ya nos las veíamos felices pensando en una pielonefritis (infección) más o menos atajable con un tratamiento antibiótico cuando ha aparecido esto otro:



La imagen corresponde al ciego (el apéndice). La pared está engrosada y aparece un acúmulo de líquido. Hemos tomado una muestra por aspiración, mañana tendremos el resultado, pero hay muchas posibilidades de que se trate de un linfoma (cáncer) que le ha afectado a los riñones. Si es así, aún tenemos una esperanza de tratamiento, el linfoma es uno de los cánceres que mejor responde a la terapia; otra cosa es que nos dejen trabajar.
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Aparte quería comunicar que el incidente que relaté en la anterior entrada entre el perro (Berry) y el niño, no pasó a mayores. Lo que parecía un mordisco grave se quedó en una herida en el párpado. El animal no ha sido declarado peligroso y lo que iba a ser una sanción administrativa, ni tan siquiera ha prosperado. La cosa quedó en un desagradable susto y poco más.
Como epílogo me contaron que el crio, un par de días después, fue en busca de otro perro (esta vez lo pararon a tiempo) y el pobre Berry, del sofocón, estuvo unos días sin querer comer y con la tripa suelta.

viernes, 22 de octubre de 2010

Accidente

Ayer vacune a Berry, un cruce de pastor con mastín. Es uno de esos perros altos, delgados y muy nerviosos; y la razón de ese carácter es un profundo y continuo temor al mundo. Fue adoptado en una protectora por una joven pareja que residía en un chalet. Discutieron y el pobre animal acabó en pupilaje en una residencia. Su dueño va a visitarlo casi a diario, le da un paseo y unas golosinas.
A este tipo de animales hay que saber tratarlos. Te tienen que ver firme, pero sin brusquedad. Cualquier aspaviento puede desencadenar en un ataque de pánico. De esta forma, subimos al perro a la mesa de exploración, con cuidado pero sin permitirle ningún devaneo. Le tome la temperatura, le ausculté, le limpié por dentro los oidos y le inyecté la vacuna. No fue necesario ponerle un bozal. Berry es bueno.
Saliendo por la puerta, con el perro agarrado por la cadena, un niño pequeño, de dos años recien cumplidos, iba andando tambaleandose por la calle. Se zafó de la vigilancia materna, se dió media vuelta y se abalanzó sobre el perro. Todo pasó en un instante, ni la madre ni el dueño se dieron cuenta de lo que estaba ocurriendo. Ni el animal, que al sentirse repentinamente agarrado por el cuello, se asustó y reaccionó, con tan mala suerte que mordió al niño en el párpado. El propietario tiró de él, la madre corrió en auxilio de su hijo, pero el mal ya estaba hecho. Sangraba abundantemente y lloraba con desconsuelo.
Asustados, perro y dueño entraron en la clínica, preguntándose que había ocurrido. La madre cogió al niño y empezó a lamentarse. Salí a ver que le había pasado, le limpié la sangre de su carita y pude ver un puntazo muy feo en el ojo medio cerrado. La dije que fuera corriendo a buscar un médico, y es lo que hizo. Volví a entrar, el propietario del perro se lamentaba de lo ocurrido, el pobre animal no sabía dónde meterse; ninguno comprendia lo que había pasado.
Volvi a salir y la madre había desaparecido con el niño herido. Le dije al dueño que no se preocupase, que fuera a llevar al perro a su residencia y que ya le daría sus datos a los padres cuando vinieran.
No trancurrieron ni cinco minutos cuando empecé a escuchar sirenas. Vinieron unos diez policias y una U.V.I. móvil. Nerviosos, me preguntaron dónde estaba el animal, que por qué se habían ido. Intenté explicarles lo ocurrido, les di el teléfono móvil y salieron en su busca. Tal vez con una diligencia desmesurada. Una policía preguntaba a su compañero si tenían la cámara de fotos para retratar al animal, por si se trataba de un perro dentro del censo de razas potencialmente peligrosas. Otro preguntaba por radio el modelo y color del vehículo en el que iban. El más brusco, volvió a entrar a exigirme los apellidos y el domicilio del propietario, porque no respondía a sus llamadas. Antes de poder dárselo, le avisaron por radio que ya se encontraba de regreso.
Unos minutos más tarde, entró otro agente a tomarme los datos. Me preguntó un poco sobre lo que había pasado, anotó mi nombre y teléfono y por fin se fueron. Cuando cerré la clínica, una hora más tarde, pude ver cómo los policias seguian interrogando al propietario en la acera, junto a su coche mal aparcado en el que se encontraría sin duda Berry aterrado.
Desgraciado accidente, inevitable a mi entender. Al parecer, perro y dueño van a ser culpables por no llevar al animal con bozal. Hoy tengo que ir a la comisaría nacional a declarar. Me han dicho que el niño tuvo que ser intervenido durante más de dos horas y que aún no se sabe el alcance de las lesiones, pero pueden ser serias. Un precio muy alto por querer abrazar a un animal desconocido.

jueves, 14 de octubre de 2010

Historias

Hoy me han contado una historia sorprendente. No voy a poder relatarla tan bien como la dueña, pero voy a intentarlo.
Hace aproximadamente un mes, vi a Luna, una encanadora cocker de siete años un viernes por la tarde. Me comentaba su propietaria que notaba a la perra extraña, aunque todas sus funciones fisioñógicas parecía realizarlas correctamente: comía, bebía y excretaba con normalidad. Se movía bien, aunque estaba algo apagada. La exploré; mostraba molestias en la zona inguinal y tenía la temperatura alta. Le hice una tira de orina y aparecieron células características de la infección (cistitis). Le prescribi un tratamiento con antibiótico y no volví a saber de ella hasta hoy.
Hoy ha aparecido la dueña con un cachorro de Beagle. Me pide vehementemente que le dé los resultados del análsis de orina, porque la perra se había muerto. Ante mi expresión petrificada, ha empezado a relatarme que, pasados unos días, el animal mejoró. Pero un fin de semana después, se puso peor y la llevo de urgencias a otro compañero. Éste, le hizo un análisis de sangre y una ecografía. Encontró un cuerpo extraño (algo como una piedra) en el interior del estómago y le remitió a un hospital para extraerselo por endoscopia. Una vez allí, pasaron a quirófano a la perra, y poco después, le mostraron una piedra negra del tamaño de una nuez que habían podido sacar sin problemas. La prescribieroin dieta, medicación y la enviaron de vuelta a su casa aún algo anestesiada.
Al parecer, la perra no se llego a despertar del todo, se puso a gemir primero, para luego gritar, y a las tres de la mañana, la llevaron en un taxi al hospital. Perdía abundante sangre por el ano.
La ingresaron y estuvo dos dias en cuidados intensivos. El último día, la dueña le preguntó al compañero si la perra se iba a morir, y este le contesto "que si tenía que morirse, se moriría". Y esta mujer, con la razón completamente perdida, se tiró encima del veterinario gritandole todo tipo de lindezas e intentándole agredir.
Según me iba contando todo esto, lo que no sabía yo muy bien es lo que deseaba que yo hiciera, aparte de darle el resultado de los análisis. Al parecer, tenía que vacunar al nuevo cachorro que había comprado por añoranza de su otro animal.
No sé si luego voy a llamar al hospital para escuchar la otra versión, tal vez decida que no tengo suficiente curiosidad y que no soy quién para remover aquello. Pero sé que los ha denunciado, y para eso quería el análisis (¿?), no sé que podrá aportar.
El caso es que todo me suena raro, la ecografía que le descubre una piedra, la extracción limpia por endoscopia, la posterior hemorragia masiva por el ano y la muerte tras dos días. Profesión desagradecida en cualquier caso, no pongo la mano en el fuego por nadie, pero no creo que el problema fuera causado por mala praxis. Ningún veterinario devuelve un animal a su domicilio si cree que va a tener luego problemas serios. Ya terminaré de contar la historia cuando me entere; porque me enteraré, seguro.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Dormir

Cada vez me da más pereza escribir...me resulta complicado porque hemos tenido mucho trabajo de rutina, y algún que otro disgusto, pero no quiero reflejar aqui ni mi aburrimiento, ni convertir este espacio en un lugar de desahogo.
Hemos tenido mucha cirugía menor, castraciones, limpiezas de boca y cosas así. La verdad es que el quirófano me angustia más por la anestesia que por el procedimiento, y cierto es que contamos con el mejor protocolo, el mejor equipo y la mejor monitorización que nunca; pero siempre es una responsabilidad para mi, aunque al final no tengamos problemas serios. El caso es que primero hay que inducir por vía intravenosa, de forma que no puedes quedarte corto porque, después de intubar, queda un lapso entre que empieza a funcionar la anestesia inhalatoria y desaparece el efecto de la inyectada; o puede pasar al revés, que pongas algo de más, o un poco más rápido de lo debido, y el perro entre en apnea (no respira) y hay que ventilarlo un rato vigilando al segundo el pulso y la saturación de oxígeno en sangre. Porque no hay una dosis exacta, cada perro es un mundo: depende de lo nervioso que sea, de lo gordo que esté, de lo sensible que resulte. Así, hace una semana necesité usar casi un envase entero para una golden, y aun así tuvimos que esperar al efecto de la segunda anestesia para una simple limpieza de boca y dos días después, "tumbé" a un mastín de exactamente el mismo peso con la mitad de dosis.
Todo esto viene a que hoy, hemos dormido a Dina, una fantástica westy, para extirparla una masa del tamaño de una cereza en un costado. No parecía un tumor, mas bien algún tipo de quiste, pero le estaba creciendo. Y ante la duda, se quita. La propietaria es muy amable, y no ha podido remediar unas lágrimas cuando nos la ha dejado. Me he setido realmente comprometido con el cariño entre ellas. Por ello, yo no quería dormir a esa perra, pero hay que hacerlo y siempre pienso que ante la necesidad, prefiero hacerlo yo que dejarselo a cualquier otro; lo paso regular, pero me fio de mí. No ha ocurrido nada reseñable, de hecho ha ido todo especialmente bien y sencillo. Ha resultado ser una pilomatricoma (una especie de quiste bastante asquerosillo que se produce a partir de un foliculo piloso) y eso sí, le he hecho un bordado de película; me he esforzado especialmente. Diez minutos después de la intervención, ya estaba dando paseos por la clínica y pidiendo galletas.
Por otra parte, tengo que reseñar que ayer sacrifiqué a Rubi, la preciosa perrita a la que operaron tres veces de las rodillas sin éxito. Tenía el Cushing completamente descompensado, a pesar de la medicación, y a finales de la semana pasada, la descubrimos una hernia inguinal que se hizo enorme en pocos días. Descanse en paz.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Angustias

Hoy hemos tenido una de esas que nunca se cuentan, salvo en las reuniones corporativas después de unas copas. Teníamos que hacer una limpieza de boca de un simpático Westy, Muqui, cosa de poco. Lo malo es que hoy necesitaba salir pronto, no me podía entretener.
El perro ha llegado puntual, le he premedicado con un calmante y justo antes de ponernos con él, ha venido una gatita para vacunar. El dueño era de lo más agradable, así que reconozco que me he demorado un poco más de la cuenta, pero había tiempo de sobra. Salgo de consulta y veo tres personas esperando. Tampoco me ha preocupado mucho, ya estaba Elena cambiada y entre los dos, si es necesario, somos capaces de despachar lo que se nos ponga por delante en un momento.
He pasado otra consulta (cliente nuevo, ficha, bla bla bla), Elena liada con no se quién, otro que viene, vamos, al final eran cerca de las doce y aún estábamos liados. Me escapo hacia quirófano para ir poniendo la vía al perrillo para la anestesia. Es muy bueno, pero como buen terrier, nervioso. De hecho, Elena ya había pasado para lo mismo, le había observado, y prefirió esperar a que uno lo sujetara para evitar problemas. Ese ha sido mi error.
Lo subo a la mesa, preparo los aperos, le pongo la compresión, desenfundo el cateter (tubito de plástico con guía metálica), pincho y zás, se me mueve el perro. Le doy una voz con el cateter aún a medio poner, intento guiarlo, y se me dobla. Resulta que es una de esas patas que tienen el cuero duro y, al empujar el plástico, en lugar de entrar se dobla. Retiro la aguja y empieza a sangrar. Limpio, reviso: hematoma.
Le regaño un poco (poco, el pobre no tiene culpa), le comprimo la otra vena y esta vez, tomo un cateter más fino, lento pero suficiente para lo que es. Además, entra más fácil en pieles duras. Lo pongo no sin problemas de traqueteo, lo fijo con doble esparadrapo, y me percato de que está roto en la unión con el cono y se sale el suero. Quito todo el embrollo, lo compruebo, y en efecto, muy roto; no se puede ni parchear.
En estas ya viene Elena, le cuento las aventuras, y nos ponemos los dos con la primera vena. Cateter fino de nuevo, lo sujeta, y en el momento justo, retira la patita y otra vez para afuera. Más sangre, limpiamos; cogemos compresion en la otra, lo intenta ella, las doce y diez. La via no va, se hincha.
Le placamos, pongo compresión en la parte trasera, busco una venilla (la sáfena, que nos suena de los toreros, pero que en perros es mucho más fina) y le logro inyectar los 3 ml de anestesia (propofol) que llevaba cargados. Antesdeayer, en otra limpieza de boca de una Golden de 42 kilos, usé los 22 restantes del envase (no sé cuánto usaria Michel Jackson, pero debió de ser una barbaridad). Y el perrillo tan campante, silbando, como si le hubiese puesto agua.
En resumen, ha habido que tirar de oficio, usar venas que hay que saber que estan ahí para encontrarlas. Al final, ha salido todo bien y he podido llegar a tiempo; pero he pasado unas angustias!

lunes, 13 de septiembre de 2010

Cachorro


Siempre me ha parecido muy bella esta imagen (47 días de gestación)

domingo, 25 de julio de 2010

Resultado

Publico el resultado de la última biopsia
DIAGNÓSTICO: Histiocitoma cutáneo canino.
PRONÓSTICO: Favorable.

Y el comentario del laboratorio. Es un poco engorroso, pero se entiende bien:
COMENTARIOS: El histiocitoma cutáneo canino es un tumor de estirpe histiocítica que presenta características de benignidad (para este tipo de tumor ni el elevado índice mitótico ni el crecimiento infiltrante son indicativos de malignidad). Algunos regresan espontáneamente, estando este hecho especialmente descrito en animales jóvenes. Raramente recidivan (sólo en el caso de que la resección quirúrgica no haya sido completa). La mayoría de los histiocitomas aparecen como nódulos solitarios, aunque también pueden presentarse de forma múltiple. El tratamiento curativo de elección es la extirpación quirúrgica completa dejando amplios márgenes de tejido sano.

Son tumores que asustan mucho, porque son muy feos, y aparecen en animales muy jóvenes. Como apuntan, a veces es mejor no tocarlos y esperar. en este caso, no nos podíamos permitir este "lujo", al estar en una zona complicada (tarso), una intervención sencilla se convertiría en un verdadero problema (no se podría coser si crecía por no haber piel suficiente tras la escisión).
Lástima de la segunda biopsia, hubiese sido una semana redonda. Me produce una tristeza infinita sólo el pensar en esa perrilla, que es un encanto, sabiendo lo que se avecina. Que profesión!!!

martes, 20 de julio de 2010

Biopsias

Siempre que quitamos un quiste, nódulo, masa o como se quiera llamar, procuramos convencer a los dueños de enviar una muestra a anatomía patológica. Bueno, siempre no, hay escepciones. Los tumores de mama aislados, si son los primeros que se quitan, no los solemos mandar, por ejemplo. Si hemos conseguido un buen diagnóstico en una citología con aguja fina ( y en este campo, Elena, mi compañera, es un hacha), tampoco... pero estos son pocos casos. Intentamos mandarlos siempre; en ocasiones, no nos lo permiten. El coste de la prueba es en la actualidad de 54 euros, no mucho a mi parecer, pero son "54 euros más", que hay que añadir al análisis de sangre prequirúrgico y al propio coste de la operación. Cierto es que hoy en día, nos ponen muchas menos trabas que hace unos años.
Las muestras se mandan a Fuengirola. Antes lo hacíamos a un laboratorio de Barcelona, pero nos recomendaron este y desde entonces, no hemos tenido queja. No sé cual es la razón de que se encuentre allí, pero a veces imagino que los profesionales que trabajan en el laboratorio, después de tres o cuatro horas de intenso trabajo, se ponen el bañador y se van a la playa.
Son capaces de acuñar frases de este tipo:
"..se aprecia un activo proceso inflamatorio de caracter piogranulomatoso y fibrosante"
y otras perlas similares que no voy reproducir para no marear.
Lo normal es enviar una muestra al mes, más o menos. En una semana, hemos enviado tres: la primera, Yeni, un cruce de partor con una lesión en la pata delantera izquierda que no terminaba de curarse. Nos remitieron esto:
"El estudio histopatológico de las piezas remitidas confirma el caracter inflamatorio de la lesión descartando el desarrollo de un proceso tumoral".
Una alegría.
Hoy hemos recibido otro; la perra, de doce años, presentó en su día un tumor de mama. A finales del 2008, le extirpamos el tumor y la vaciamos. Desde entonces, no habíamos tenido noticias de ninguna complicación. Hace más o menos diez días, vino a consulta con una especie de erosión en la ingle. Era como si hubiese tenido un roce. Se le puso con antibiótico,porque parecía algo infectado, y una pomada. Pero cada vez crecía más y empezaba a tomar volumen. Y lo que es peor, en la otra ingle, comenzaba a aparecer una lesión parecida, aunque más pequeña. Corrimos para entrar en quirófano, este tipo de casos, dan mala espina. Y el informe histopatológico ha sido el siguiente:
"Se trata de un tumor de naturaleza epitelial que presenta características histológicas que indican un grado alto de malignidad"
un verdadero disgusto.
Hoy hemos quitado un pequeño quiste de un centímetro de diámetro en el tarso de un pointer de dos años. Creemos que se puede tratar de un histiocitoma, un tumor benigno de piel, pero la citología no ha sido totalmente determinante. Hace un par de horas, ha salido para Málaga. En dos días (sólo dos días!), tendremos el email con el resultado. Por una parte, estoy deseando saber qué es. Por otra, temo que no sea lo que esperamos...no quiero más disgustos.

sábado, 17 de julio de 2010

Rodando

Esta es una época de mucho trabajo, pero casi todo rutinario. Pelamos a muchos perros, vendemos muchas cositas para los viajes, vacunamos y curamos pequeñas heridas propias del aumento de actividad en la calle de nuestros clientes.
Vino Rubi. Da un poco de cosa verla cojita, apenas puede utilizar las patas traseras, pero sigue siendo una perra feliz. Tiene la mejor de las familias, ya estan dando vueltas a comprar un carrito para que pueda pasear, y la cuidan con dedicación. Me impresionan cada vez que pasan por la clínica.
Tenemos enquistado a Pocholo, el gato de los perdigonazos. Tras hacerle más radiografías, se pudo determinar que el balin del torax no se alojaba en pulmón. Pero sufría neumonía. Los análisis confirmaron una infección tremenda, en torno a 35.000 glóbulos blancos cuando lo normal es que esten en la tercera parte. El gato no mejoraba con el tratamiento antibiótico, así que se optó por hacer una ecografía de abdomen, por si el perdigón alojado allí, pudiera estar complicando su estado. Pero no fue el caso. Se le reforzó el tratamiento, y despues de unos días, los análisis fueron esperanzadores. Pero no termina de ponerse del todo bien; aunque algunos días ya ha llegado a comer y beber por sí solo. Lo peor de todo es que en este caso no contamos con el mismo apoyo, la dueña "madre" no para de darnos información contradictoria, pone en duda cada cosa que decimos y de vez en cuando nos sale con la milonga del sufrimiento y de que sería mejor acabar. Es difícil avanzar, cuando te ponen palos en la ruedas. Menos mal que la dueña "hija" ayuda un poco.

jueves, 8 de julio de 2010

Una pena

Hoy he hablado con el traumatólogo. Y me ha confirmado algo que ya me comentaron ayer. Rubí, la perrilla con las rodillas destrozadas por la que tanto hemos luchado, por la que tanto nos hemos preocupado, no mejora. Son ya tres operaciones, y sólo hemos conseguido paliar su dolor, que no es poco. Pero no volverá a andar con normalidad. Una pena
Por suerte, tiene los mejores dueños, la cuidarán y mimarán durante mucho tiempo. Será feliz. Pero siento como si se me hubiera roto algo por dentro.

sábado, 3 de julio de 2010

Una Alegría

Acudió Keko a consulta, un bulldog francés de 2 años extrovertido y cariñoso. Solemos verle casi cada semana, vive muy cerca y se pasa a menudo. Siempre que viene, nos entretenemos un rato con el, le damos unas chucherías y le hacemos unas caricias, que el agradece saltando y jugando. Es un perro feliz.
La semana pasada vino a vernos. Sólo con ver la expresión de su dueño, ya me di cuenta de que no era una visita habitual. La cara del animal presagiaba algo peor. Apenas se podía mover y tenía mucho dolor. Habían estado en la playa, y de repente, sin razón conocida, por la mañana le encontraron triste y cojeando. Fueron al primer veterinario que encontraron, y le diagnosticó lumbago y le prescribió unos comprimidos. Viendo que pasados unos días, el animal no mejoraba, encontraron un hospital veterinario reputado. Le hicieron una radigrafía de columna. La pérdida de manejo de las patas traseras apuntaba a una lesión de columna. Esta es la placa que le hicieron:



Y este es el informe que nos remitieron:


ANAMNESIS

Son de Madrid y están de vacaciones por aquí. El animal tiene debilidad del tercio posterior desde hace 4-5 días, come con normalidad y le cuesta adoptar la postura para defecar. Estuvieron en otro veterinario que le diagnosticó de lumbalgia y le pautó Cortisona (1 cada 12h). A día de hoy no hay mejoría, incluso lo ven peor.

EXPLORACIÓN FÍSICA

Debilidad del tercio posterior, va encorvado, propiocepción disminuida en extremidades posteriores, más en la izquierda. Pérdida de reflejo panicular a nivel de vértebras torácicas. Mantiene la sensibilidad en ambas extremidades posteriores. Propongo radiografía en vacío, en la que se observa: hemivértebras torácicas, que podrían generar una compresión medular, signos compatibles con los que presenta el paciente y además se aprecian signos de degeneración a nivel cervical.

CUIDADOS AMBULATORIOS Y PRONÓSTICO:

Reposo y seguimientoen su veterinario donde le rapautarán la dosis.
Pronóstico reservado a la espera de evolución.


(Bueno, tengo que decir que este centro, "Global Veterinaria", parece que se preocupa un poco más de su imagen que de su profesionalidad. La radiografía no sirve para diagnosticar, está mal orientada y la interpretación es discutible. Pero peor fue el pronóstico. Le explicaron al dueño que podía tratarse de una grave lesión de columna, pero que no es aconsejable operarla porque "corría peligro de quedarse postrado", literal.).


El animal se encontraba peor, a pesar de la fuerte medicación. Tardamos un minuto en darnos cuenta de que se trataba de algo grave, y le remitimos al traumatólogo. Se confirmó que sufría una hernia discal:

Entre las vértebras, existe un disco de cartílago que acolcha la zona de unión:



Si hay una sobrepresión, el disco se aplasta y parte de su contenido invade el canal medular. La médula espinal, que es como un cable formado por miles y miles de hilos (neuronas) comunica el cerebro con los distintos músculos. Dentro de su canal, apenas hay sitio para unas membranas que la recubren (meninges) y una pequeña cantidad de líquido (cefalorraquideo). La entrada en el interior de la parte de disco dañada, produce un gran dolor (toca directamente los nervios) e impide el funcionamiento de la zona afectada (la comunicación se interrumpe).


A la mañana siguiente ya tenía un análisis completo y un electrocardiograma del animal (fundamentales para no correr riesgos durante la anestesia). Durmueron al perro e hicieron una radiografia simple centrada en la zona lumbar:




A nivel de diagnóstico, hay un problema: los discos son radiolúcidos, y no se puede apreciar si están afectados o no. Para poder verlos, se introduce en el canal medular un contraste opaco. De forma que en la zona afectada, se podrá observar una discontinuidad de dicho contraste. Este procedimento se denomina mielografía y esta es la de Keko:


Se observa perfectamente la lesión (tercera vértebra empezando por la derecha). En este caso, es tremendamente grande. No suele estar tan extendida.
Se corta una pequeña lámina de hueso en la parte dorsal de la vértebra, se retra la médula con cuidado y se limpia la zona de todos los restos de disco vertebral machacado. Es una intervención muy delicada y peligrosa, pero funciona muy bien.
Keko está ya con dosis de antinflamatorio muy bajas, maneja las patas traseras casi con normalidad y vuelve a ser el perro feliz de costumbre. Una alegría.

jueves, 24 de junio de 2010

Perdigones

Este es Pocholo, un gato común enorme. Le gusta dar sus paseos. Lleva un par de semanas en las que no se encuentra bien.

Encontrar un perdigón no es muy extraño. Me cuesta más comprender que haya tres.

martes, 15 de junio de 2010

Dentera

Hoy hemos arreglado los dientes a Boony, un conejito al que, por un problema de mandíbula, le crecen de forma desmesurada. Primero le hemos anestesiado.

Hemos estudiado el problema con detenimiento


Lo hemos arreglado. El exceso se corta sencillamente con el alicate de uñas que aparece en segundo plano


Y se retoca para que no quede ninguna arista


He utilizado el plural, pero todo el trabajo lo ha realizado con maestría Elena, que se hace cargo del cuidado de este tipo de animales. Ha quedado muy bien, aunque eso sí, el procedimiento me ha provocado cierta dentera.

miércoles, 9 de junio de 2010

Muerte súbita

Hoy nos han traido el cadáver de "Gata". Contaba sólo 9 años. Los dueños nos han contado que de repente, se ha empezado a encontrar inquieta, ha vomitado y ha muerto.
Tristemente hemos realizado la necropsia. Todos los órganos abdominales mostraban una apariencia normal. Al llegar a la cavidad torácica, hemos encontrado una gran cantidad de liquido serohemorrágico que indica efusión pleural. Sabemos la razón de la muerte, pero no el por qué se ha producido, hay múltiples desajustes que pueden provocarla.
Los propietarios estaban muy preocupados por los otros animales que convivían con ella. Al menos estamos seguros de que la causa no ha sido infecciosa (aunque no es posible descartarla por completo, pero casi).
Esta desgracia me da pie para comentar lo frecuente que es este fenómeno. Afecta por igual a perros y gatos. En el primer caso, casi siempre se piensa que ha sido una intoxicación, aunque casi nunca esta es la verdadera causa. No existen los venenos rápidos, sólo en las películas. Suelen tardar horas en morir, a menudo vomitan y se muestran inquietos y con malestar.
La causa más común es la cardiaca. Hay una patología, cardiomiopatía dilatada, en la que las paredes del corazón van expandiéndose y se hacen cada vez más finas. Apenas muestra síntomas claros, cada vez hacen menos ejercicio, se mueven menos, alguna tos esporádica. Todo ello se asocia a la edad, y a menudo pasa por alto en un examen clínico normal. Y de repente, falla. En los felinos ocurre algo parecido pero al revés, las paredes se engrosan hasta que ya no cabe suficiente sangre.(hipertrofia cardiaca).
También son comunes los daños en el bazo. Es un órgano especialmente delicado, y cualquier daño puede provocar que el animal se desangre en pocos minutos. O a veces es por un tumor, (hemangiosarcomas). El perro se siente mal, sin razón aparente y zas!; a veces es por un golpe.
En cualquier caso, un mal trago. Como dicen, la muerte está tan segura de su victoria que nos da toda la vida de ventaja.

miércoles, 2 de junio de 2010

Rutina

Pocas cosas interesantes. Los casos que vienen son pura rutina. Los animales apenan enferman en esta época, alguna cojera por hacer el bruto, alguna alergia y alguna cosa que han comido y les ha sentado mal.
Hay una gata, Minnie, que tiene algo extraño. Es ya mayor, en torno a 13 años, y completamente imposible de manejar. Con alarde de pericia, conseguimos tomar una muestra de sangre porque no comía, estaba triste...pero ningún valor explica su dolencia (tan sólo las transaminasas algo altas). No es posible hacer una ecografía sin anestesiarla, procedimiento en principio contraindicado.Así que la hemos tenido con antibiótico y ahora con algo de antinflamatorio y poco a poco, va mejor. Por la respuesta a los medicamentos, parece que puede tener una lesión en la columna, pero no sé si alguna vez vamos a poder resolver el misterio. Es un diablo.
Ayer han vuelto a operar a Rubi, por tercera vez. Aparentemente ha quedado muy bien, estoy esperando a que me manden las radiografías, pero ya las he visto impresas y tienen muy buena pinta. A ver si publico una foto suya, porque ya hay unas cuantas de sus múltiples placas.
El quirófano también se para en esta época. Como la gente se mueve más, y hace más calor, sólo se opera lo imprescindible. Ayer intervine a una gata de 12 años que llevaba sangrando por la vulva de forma intermitente desde hace meses; por fin me lo permitieron. Tenía una piómetra (infección en el interior del útero). Tengo fotos pero no quiero publicar tantas cosas repulsivas. Se pondrá bien. Y hoy hemos capado a Pitingo, minino de buen tamaño pero poco dotado, nos ha costado encontrar sus gónadas.
Entretanto, cortamos unos kilos de pelo sobrante cada semana e inmunizamos, que ahora es la época. Un poco aburrido, pero es lo que toca.

miércoles, 26 de mayo de 2010

Caminar

Seguimos luchando a brazo partido por Rubi. La pobre no sé cómo nos aguanta, y la abnegación de sus dueños se convertirá en proverbial.
La operaron la primera rodilla y el resultado no fue satisfactorio. Probó con la segunda, pero al hacer la misma técnica que con la otra, ibamos por el mismo camino. Así que el traumatólogo, decidió sobre la marcha deshacer lo operado y volver a recomponerlo todo. No sé exactamente lo que tardaría, pero quedó bastante mejor. Al menos los huesos, estaban en su lugar.

La recuperación no fué demasiado buena. Tal vez debido a la cirugía, bastante más cruenta, el caso es que no pudo ni plantar la pata en tres días. Cuando empezó a hacerlo, la pobre apoyaba más peso en la otra, con la mala suerte que los implantes, por el sobrepeso, acabaron por romperse, con lo que quedó la primera rodilla más o menos como al principio. La recien operada ha ido cogiendo fuerza y ya va utilizándola poco a poco, pero claro, como la compañera está totalmente inestable, no puede hacer su trabajo. La perrilla, encantadora, va arrastrándose como puede.
En cuanto detectamos la posible rotura del implante, nos pusimos en contacto con el cirujano y lo revisó, confirmando nuestros temores. Ha propuesto hacer una nueva técnica, que se ha desarrollado en Alemania para artroscopia (aún inalcanzable en veterinaria). Consiste en usar un ligamento sintético que remplace el perdido, solo que usando cirugia convencional. Hoy nos ha confirmado que opera el martes. El se hace cargo de todos los gastos, argumentando que es una tecnica experimental y que es la primera vez que la hace. Aunque me ha comentado que la ha usado ya en un yorkshire de nueve kilos (casi nada), y que ha ido muy bien.
Y luchando, luchando, con un poco de suerte, esta perrilla podrá caminar.

domingo, 23 de mayo de 2010

Azucar

Ayer apareció en la puerta de la clínica un verderón. Era una cria que había intentado su primer vuelo un poco antes de lo debido y, casualmente, allí estaba como si viniera a consulta. Lo tomé, quité el último plumón que le asomaba y probé su aleteo. Le faltaban aún un poco de fuerza, así que lo metí en una caja; en unos días, espero que pueda valerse y volverá a sus árboles.
En estos días (en los que he andado bastante distraído por otras ocupaciones), hemos recibido a Cuca. Es un mestizo de unos diez kilos, de color negro y mirada tierna. Sufría una fea herida en una de sus patas, algo le picó, o se pinchó, y se había infectado. Después de vaciar y limpiar bien la herida, mientras charlábamos con sus dueñas (madre e hija), sobre su estado general, no fueron describiendo como desde hacía unas semanas, había adelgazado, comía con ansia, bebía muchísima agua y se orinaba en casa. Al recogerlo, era como si la orina fuera pegajosa. No hizo falta más para tomar rápidamente una muestra de sangre y certificar que Cuca tenía azucar.
De todas las hormonas que hay en un organismo, la insulina es la única capaz de reducir los niveles de glucosa en la sangre. La glucosa es la gasolina del cuerpo, cuando nos movemos, respiramos, pensamos...la energía la dan los hidratos de carbono, se oxidan y producen energía. De esta forma, es necesario tener los niveles siempre en un lugar óptimo, en cualquier momento podemos necesitar su servicio; si disminuye, nos desmayamos. Pero un exceso conlleva problemas serios.
Cuando esto ocurre, el riñón intenta regular el exceso excretandola por la orina y, por osmolaridad, arrastra agua. El animal elimina más cantidad, por lo que necesita beber para compensarlo. Además, la insulina, facilita la entrada de la glucosa en las células para ser utilizada. Si es deficitaría, además de tener los niveles disparados, no se puede usar.
La hormona es una pequeña proteína, relativamente sencilla, de forma que se rompe muy facilmente. No es posible administrarla por vía oral (como la hormona tiroidea, por ejemplo), sino que hay que inyectarla. Para no tener que hacerlo a cada rato, la farmacología ha desarrollado insulinas de larga duración. Normalmente su efecto dura veinticuatro horas, funciona de forma rápida nada más ponerla, y su efecto va descendiendo gradualmente volviendo a subir a las doce horas. Así, se pincha al animal, se le da de comer para que la subida de azucar en la digestión sea neutralizada, y se vuelve a repetir la comida a las doce horas. Así vamos controlando la enfermedad (Diabetes).
Como no sabemos la cantidad exacta que el pancreas ha dejado de secretar, se empieza siempre administrando una dosis relativamente pequeña. Se mide la glucosa y se aumenta progresivamente hasta conseguir un nivel óptimo, un poco más alto que el fisiológico para evitar una posible caída brusca que provoca desmayo, convulsiones y hasta shock.
Nosotros pinchamos en la clínica los primeros días y cuando el animal ya va bien, enseñamos a los dueños a hacerlo. Cuca se estabilizó muy pronto, nos felicitamos por ello, pero pasados unos días los niveles se han vuelto a disparar.
Sospechamos enseguida de que lo estaban haciendo mal. Pero vinieron a pinchar en la clínica, delante de nosotros, y lo hacían correctamente. Esta semana seguiremos trabajando, revisaremos la dosis, cambiaremos el envase por si se ha roto la cadena de frio necesario para su conservación. Algunos animales necesitan dos inoculaciones díarias. Puede que este sea el caso, pero se complica la cosa...

martes, 11 de mayo de 2010

Un gran trabajo

Hacía días que no pasaba por aqui, en parte porque no había novedades. La semana pasada nos hinchamos a ver faringitis y bronquitis. El cambio de tiempo pilló a nuestro clientes en plena muda de abrigo, o bien con el traje de verano, y cayeron muchos. Ninguno se complicó, por suerte.
Hoy ha sido un día de trabajo grande, por el tamaño de los pacientes. Ha venido un samoyedo, un dálmata grandecito, Hugo el dogo y hemos castrado a Klaus, un terranova de 64 kilos que es un cielo.

Como se puede observar, ha sido un gran trabajo.