jueves, 24 de junio de 2010
Perdigones
Este es Pocholo, un gato común enorme. Le gusta dar sus paseos. Lleva un par de semanas en las que no se encuentra bien.
Encontrar un perdigón no es muy extraño. Me cuesta más comprender que haya tres.
martes, 15 de junio de 2010
Dentera
Hoy hemos arreglado los dientes a Boony, un conejito al que, por un problema de mandíbula, le crecen de forma desmesurada. Primero le hemos anestesiado.
Hemos estudiado el problema con detenimiento

Lo hemos arreglado. El exceso se corta sencillamente con el alicate de uñas que aparece en segundo plano

Y se retoca para que no quede ninguna arista

He utilizado el plural, pero todo el trabajo lo ha realizado con maestría Elena, que se hace cargo del cuidado de este tipo de animales. Ha quedado muy bien, aunque eso sí, el procedimiento me ha provocado cierta dentera.
Lo hemos arreglado. El exceso se corta sencillamente con el alicate de uñas que aparece en segundo plano
Y se retoca para que no quede ninguna arista
He utilizado el plural, pero todo el trabajo lo ha realizado con maestría Elena, que se hace cargo del cuidado de este tipo de animales. Ha quedado muy bien, aunque eso sí, el procedimiento me ha provocado cierta dentera.
miércoles, 9 de junio de 2010
Muerte súbita
Hoy nos han traido el cadáver de "Gata". Contaba sólo 9 años. Los dueños nos han contado que de repente, se ha empezado a encontrar inquieta, ha vomitado y ha muerto.
Tristemente hemos realizado la necropsia. Todos los órganos abdominales mostraban una apariencia normal. Al llegar a la cavidad torácica, hemos encontrado una gran cantidad de liquido serohemorrágico que indica efusión pleural. Sabemos la razón de la muerte, pero no el por qué se ha producido, hay múltiples desajustes que pueden provocarla.
Los propietarios estaban muy preocupados por los otros animales que convivían con ella. Al menos estamos seguros de que la causa no ha sido infecciosa (aunque no es posible descartarla por completo, pero casi).
Esta desgracia me da pie para comentar lo frecuente que es este fenómeno. Afecta por igual a perros y gatos. En el primer caso, casi siempre se piensa que ha sido una intoxicación, aunque casi nunca esta es la verdadera causa. No existen los venenos rápidos, sólo en las películas. Suelen tardar horas en morir, a menudo vomitan y se muestran inquietos y con malestar.
La causa más común es la cardiaca. Hay una patología, cardiomiopatía dilatada, en la que las paredes del corazón van expandiéndose y se hacen cada vez más finas. Apenas muestra síntomas claros, cada vez hacen menos ejercicio, se mueven menos, alguna tos esporádica. Todo ello se asocia a la edad, y a menudo pasa por alto en un examen clínico normal. Y de repente, falla. En los felinos ocurre algo parecido pero al revés, las paredes se engrosan hasta que ya no cabe suficiente sangre.(hipertrofia cardiaca).
También son comunes los daños en el bazo. Es un órgano especialmente delicado, y cualquier daño puede provocar que el animal se desangre en pocos minutos. O a veces es por un tumor, (hemangiosarcomas). El perro se siente mal, sin razón aparente y zas!; a veces es por un golpe.
En cualquier caso, un mal trago. Como dicen, la muerte está tan segura de su victoria que nos da toda la vida de ventaja.
Tristemente hemos realizado la necropsia. Todos los órganos abdominales mostraban una apariencia normal. Al llegar a la cavidad torácica, hemos encontrado una gran cantidad de liquido serohemorrágico que indica efusión pleural. Sabemos la razón de la muerte, pero no el por qué se ha producido, hay múltiples desajustes que pueden provocarla.
Los propietarios estaban muy preocupados por los otros animales que convivían con ella. Al menos estamos seguros de que la causa no ha sido infecciosa (aunque no es posible descartarla por completo, pero casi).
Esta desgracia me da pie para comentar lo frecuente que es este fenómeno. Afecta por igual a perros y gatos. En el primer caso, casi siempre se piensa que ha sido una intoxicación, aunque casi nunca esta es la verdadera causa. No existen los venenos rápidos, sólo en las películas. Suelen tardar horas en morir, a menudo vomitan y se muestran inquietos y con malestar.
La causa más común es la cardiaca. Hay una patología, cardiomiopatía dilatada, en la que las paredes del corazón van expandiéndose y se hacen cada vez más finas. Apenas muestra síntomas claros, cada vez hacen menos ejercicio, se mueven menos, alguna tos esporádica. Todo ello se asocia a la edad, y a menudo pasa por alto en un examen clínico normal. Y de repente, falla. En los felinos ocurre algo parecido pero al revés, las paredes se engrosan hasta que ya no cabe suficiente sangre.(hipertrofia cardiaca).
También son comunes los daños en el bazo. Es un órgano especialmente delicado, y cualquier daño puede provocar que el animal se desangre en pocos minutos. O a veces es por un tumor, (hemangiosarcomas). El perro se siente mal, sin razón aparente y zas!; a veces es por un golpe.
En cualquier caso, un mal trago. Como dicen, la muerte está tan segura de su victoria que nos da toda la vida de ventaja.
miércoles, 2 de junio de 2010
Rutina
Pocas cosas interesantes. Los casos que vienen son pura rutina. Los animales apenan enferman en esta época, alguna cojera por hacer el bruto, alguna alergia y alguna cosa que han comido y les ha sentado mal.
Hay una gata, Minnie, que tiene algo extraño. Es ya mayor, en torno a 13 años, y completamente imposible de manejar. Con alarde de pericia, conseguimos tomar una muestra de sangre porque no comía, estaba triste...pero ningún valor explica su dolencia (tan sólo las transaminasas algo altas). No es posible hacer una ecografía sin anestesiarla, procedimiento en principio contraindicado.Así que la hemos tenido con antibiótico y ahora con algo de antinflamatorio y poco a poco, va mejor. Por la respuesta a los medicamentos, parece que puede tener una lesión en la columna, pero no sé si alguna vez vamos a poder resolver el misterio. Es un diablo.
Ayer han vuelto a operar a Rubi, por tercera vez. Aparentemente ha quedado muy bien, estoy esperando a que me manden las radiografías, pero ya las he visto impresas y tienen muy buena pinta. A ver si publico una foto suya, porque ya hay unas cuantas de sus múltiples placas.
El quirófano también se para en esta época. Como la gente se mueve más, y hace más calor, sólo se opera lo imprescindible. Ayer intervine a una gata de 12 años que llevaba sangrando por la vulva de forma intermitente desde hace meses; por fin me lo permitieron. Tenía una piómetra (infección en el interior del útero). Tengo fotos pero no quiero publicar tantas cosas repulsivas. Se pondrá bien. Y hoy hemos capado a Pitingo, minino de buen tamaño pero poco dotado, nos ha costado encontrar sus gónadas.
Entretanto, cortamos unos kilos de pelo sobrante cada semana e inmunizamos, que ahora es la época. Un poco aburrido, pero es lo que toca.
Hay una gata, Minnie, que tiene algo extraño. Es ya mayor, en torno a 13 años, y completamente imposible de manejar. Con alarde de pericia, conseguimos tomar una muestra de sangre porque no comía, estaba triste...pero ningún valor explica su dolencia (tan sólo las transaminasas algo altas). No es posible hacer una ecografía sin anestesiarla, procedimiento en principio contraindicado.Así que la hemos tenido con antibiótico y ahora con algo de antinflamatorio y poco a poco, va mejor. Por la respuesta a los medicamentos, parece que puede tener una lesión en la columna, pero no sé si alguna vez vamos a poder resolver el misterio. Es un diablo.
Ayer han vuelto a operar a Rubi, por tercera vez. Aparentemente ha quedado muy bien, estoy esperando a que me manden las radiografías, pero ya las he visto impresas y tienen muy buena pinta. A ver si publico una foto suya, porque ya hay unas cuantas de sus múltiples placas.
El quirófano también se para en esta época. Como la gente se mueve más, y hace más calor, sólo se opera lo imprescindible. Ayer intervine a una gata de 12 años que llevaba sangrando por la vulva de forma intermitente desde hace meses; por fin me lo permitieron. Tenía una piómetra (infección en el interior del útero). Tengo fotos pero no quiero publicar tantas cosas repulsivas. Se pondrá bien. Y hoy hemos capado a Pitingo, minino de buen tamaño pero poco dotado, nos ha costado encontrar sus gónadas.
Entretanto, cortamos unos kilos de pelo sobrante cada semana e inmunizamos, que ahora es la época. Un poco aburrido, pero es lo que toca.
miércoles, 26 de mayo de 2010
Caminar
Seguimos luchando a brazo partido por Rubi. La pobre no sé cómo nos aguanta, y la abnegación de sus dueños se convertirá en proverbial.
La operaron la primera rodilla y el resultado no fue satisfactorio. Probó con la segunda, pero al hacer la misma técnica que con la otra, ibamos por el mismo camino. Así que el traumatólogo, decidió sobre la marcha deshacer lo operado y volver a recomponerlo todo. No sé exactamente lo que tardaría, pero quedó bastante mejor. Al menos los huesos, estaban en su lugar.
La recuperación no fué demasiado buena. Tal vez debido a la cirugía, bastante más cruenta, el caso es que no pudo ni plantar la pata en tres días. Cuando empezó a hacerlo, la pobre apoyaba más peso en la otra, con la mala suerte que los implantes, por el sobrepeso, acabaron por romperse, con lo que quedó la primera rodilla más o menos como al principio. La recien operada ha ido cogiendo fuerza y ya va utilizándola poco a poco, pero claro, como la compañera está totalmente inestable, no puede hacer su trabajo. La perrilla, encantadora, va arrastrándose como puede.
En cuanto detectamos la posible rotura del implante, nos pusimos en contacto con el cirujano y lo revisó, confirmando nuestros temores. Ha propuesto hacer una nueva técnica, que se ha desarrollado en Alemania para artroscopia (aún inalcanzable en veterinaria). Consiste en usar un ligamento sintético que remplace el perdido, solo que usando cirugia convencional. Hoy nos ha confirmado que opera el martes. El se hace cargo de todos los gastos, argumentando que es una tecnica experimental y que es la primera vez que la hace. Aunque me ha comentado que la ha usado ya en un yorkshire de nueve kilos (casi nada), y que ha ido muy bien.
Y luchando, luchando, con un poco de suerte, esta perrilla podrá caminar.
La operaron la primera rodilla y el resultado no fue satisfactorio. Probó con la segunda, pero al hacer la misma técnica que con la otra, ibamos por el mismo camino. Así que el traumatólogo, decidió sobre la marcha deshacer lo operado y volver a recomponerlo todo. No sé exactamente lo que tardaría, pero quedó bastante mejor. Al menos los huesos, estaban en su lugar.
La recuperación no fué demasiado buena. Tal vez debido a la cirugía, bastante más cruenta, el caso es que no pudo ni plantar la pata en tres días. Cuando empezó a hacerlo, la pobre apoyaba más peso en la otra, con la mala suerte que los implantes, por el sobrepeso, acabaron por romperse, con lo que quedó la primera rodilla más o menos como al principio. La recien operada ha ido cogiendo fuerza y ya va utilizándola poco a poco, pero claro, como la compañera está totalmente inestable, no puede hacer su trabajo. La perrilla, encantadora, va arrastrándose como puede.En cuanto detectamos la posible rotura del implante, nos pusimos en contacto con el cirujano y lo revisó, confirmando nuestros temores. Ha propuesto hacer una nueva técnica, que se ha desarrollado en Alemania para artroscopia (aún inalcanzable en veterinaria). Consiste en usar un ligamento sintético que remplace el perdido, solo que usando cirugia convencional. Hoy nos ha confirmado que opera el martes. El se hace cargo de todos los gastos, argumentando que es una tecnica experimental y que es la primera vez que la hace. Aunque me ha comentado que la ha usado ya en un yorkshire de nueve kilos (casi nada), y que ha ido muy bien.
Y luchando, luchando, con un poco de suerte, esta perrilla podrá caminar.
domingo, 23 de mayo de 2010
Azucar
Ayer apareció en la puerta de la clínica un verderón. Era una cria que había intentado su primer vuelo un poco antes de lo debido y, casualmente, allí estaba como si viniera a consulta. Lo tomé, quité el último plumón que le asomaba y probé su aleteo. Le faltaban aún un poco de fuerza, así que lo metí en una caja; en unos días, espero que pueda valerse y volverá a sus árboles.
En estos días (en los que he andado bastante distraído por otras ocupaciones), hemos recibido a Cuca. Es un mestizo de unos diez kilos, de color negro y mirada tierna. Sufría una fea herida en una de sus patas, algo le picó, o se pinchó, y se había infectado. Después de vaciar y limpiar bien la herida, mientras charlábamos con sus dueñas (madre e hija), sobre su estado general, no fueron describiendo como desde hacía unas semanas, había adelgazado, comía con ansia, bebía muchísima agua y se orinaba en casa. Al recogerlo, era como si la orina fuera pegajosa. No hizo falta más para tomar rápidamente una muestra de sangre y certificar que Cuca tenía azucar.
De todas las hormonas que hay en un organismo, la insulina es la única capaz de reducir los niveles de glucosa en la sangre. La glucosa es la gasolina del cuerpo, cuando nos movemos, respiramos, pensamos...la energía la dan los hidratos de carbono, se oxidan y producen energía. De esta forma, es necesario tener los niveles siempre en un lugar óptimo, en cualquier momento podemos necesitar su servicio; si disminuye, nos desmayamos. Pero un exceso conlleva problemas serios.
Cuando esto ocurre, el riñón intenta regular el exceso excretandola por la orina y, por osmolaridad, arrastra agua. El animal elimina más cantidad, por lo que necesita beber para compensarlo. Además, la insulina, facilita la entrada de la glucosa en las células para ser utilizada. Si es deficitaría, además de tener los niveles disparados, no se puede usar.
La hormona es una pequeña proteína, relativamente sencilla, de forma que se rompe muy facilmente. No es posible administrarla por vía oral (como la hormona tiroidea, por ejemplo), sino que hay que inyectarla. Para no tener que hacerlo a cada rato, la farmacología ha desarrollado insulinas de larga duración. Normalmente su efecto dura veinticuatro horas, funciona de forma rápida nada más ponerla, y su efecto va descendiendo gradualmente volviendo a subir a las doce horas. Así, se pincha al animal, se le da de comer para que la subida de azucar en la digestión sea neutralizada, y se vuelve a repetir la comida a las doce horas. Así vamos controlando la enfermedad (Diabetes).
Como no sabemos la cantidad exacta que el pancreas ha dejado de secretar, se empieza siempre administrando una dosis relativamente pequeña. Se mide la glucosa y se aumenta progresivamente hasta conseguir un nivel óptimo, un poco más alto que el fisiológico para evitar una posible caída brusca que provoca desmayo, convulsiones y hasta shock.
Nosotros pinchamos en la clínica los primeros días y cuando el animal ya va bien, enseñamos a los dueños a hacerlo. Cuca se estabilizó muy pronto, nos felicitamos por ello, pero pasados unos días los niveles se han vuelto a disparar.
Sospechamos enseguida de que lo estaban haciendo mal. Pero vinieron a pinchar en la clínica, delante de nosotros, y lo hacían correctamente. Esta semana seguiremos trabajando, revisaremos la dosis, cambiaremos el envase por si se ha roto la cadena de frio necesario para su conservación. Algunos animales necesitan dos inoculaciones díarias. Puede que este sea el caso, pero se complica la cosa...
En estos días (en los que he andado bastante distraído por otras ocupaciones), hemos recibido a Cuca. Es un mestizo de unos diez kilos, de color negro y mirada tierna. Sufría una fea herida en una de sus patas, algo le picó, o se pinchó, y se había infectado. Después de vaciar y limpiar bien la herida, mientras charlábamos con sus dueñas (madre e hija), sobre su estado general, no fueron describiendo como desde hacía unas semanas, había adelgazado, comía con ansia, bebía muchísima agua y se orinaba en casa. Al recogerlo, era como si la orina fuera pegajosa. No hizo falta más para tomar rápidamente una muestra de sangre y certificar que Cuca tenía azucar.
De todas las hormonas que hay en un organismo, la insulina es la única capaz de reducir los niveles de glucosa en la sangre. La glucosa es la gasolina del cuerpo, cuando nos movemos, respiramos, pensamos...la energía la dan los hidratos de carbono, se oxidan y producen energía. De esta forma, es necesario tener los niveles siempre en un lugar óptimo, en cualquier momento podemos necesitar su servicio; si disminuye, nos desmayamos. Pero un exceso conlleva problemas serios.
Cuando esto ocurre, el riñón intenta regular el exceso excretandola por la orina y, por osmolaridad, arrastra agua. El animal elimina más cantidad, por lo que necesita beber para compensarlo. Además, la insulina, facilita la entrada de la glucosa en las células para ser utilizada. Si es deficitaría, además de tener los niveles disparados, no se puede usar.
La hormona es una pequeña proteína, relativamente sencilla, de forma que se rompe muy facilmente. No es posible administrarla por vía oral (como la hormona tiroidea, por ejemplo), sino que hay que inyectarla. Para no tener que hacerlo a cada rato, la farmacología ha desarrollado insulinas de larga duración. Normalmente su efecto dura veinticuatro horas, funciona de forma rápida nada más ponerla, y su efecto va descendiendo gradualmente volviendo a subir a las doce horas. Así, se pincha al animal, se le da de comer para que la subida de azucar en la digestión sea neutralizada, y se vuelve a repetir la comida a las doce horas. Así vamos controlando la enfermedad (Diabetes).
Como no sabemos la cantidad exacta que el pancreas ha dejado de secretar, se empieza siempre administrando una dosis relativamente pequeña. Se mide la glucosa y se aumenta progresivamente hasta conseguir un nivel óptimo, un poco más alto que el fisiológico para evitar una posible caída brusca que provoca desmayo, convulsiones y hasta shock.
Nosotros pinchamos en la clínica los primeros días y cuando el animal ya va bien, enseñamos a los dueños a hacerlo. Cuca se estabilizó muy pronto, nos felicitamos por ello, pero pasados unos días los niveles se han vuelto a disparar.
Sospechamos enseguida de que lo estaban haciendo mal. Pero vinieron a pinchar en la clínica, delante de nosotros, y lo hacían correctamente. Esta semana seguiremos trabajando, revisaremos la dosis, cambiaremos el envase por si se ha roto la cadena de frio necesario para su conservación. Algunos animales necesitan dos inoculaciones díarias. Puede que este sea el caso, pero se complica la cosa...
martes, 11 de mayo de 2010
Un gran trabajo
Hacía días que no pasaba por aqui, en parte porque no había novedades. La semana pasada nos hinchamos a ver faringitis y bronquitis. El cambio de tiempo pilló a nuestro clientes en plena muda de abrigo, o bien con el traje de verano, y cayeron muchos. Ninguno se complicó, por suerte.
Hoy ha sido un día de trabajo grande, por el tamaño de los pacientes. Ha venido un samoyedo, un dálmata grandecito, Hugo el dogo y hemos castrado a Klaus, un terranova de 64 kilos que es un cielo.
Como se puede observar, ha sido un gran trabajo.
Hoy ha sido un día de trabajo grande, por el tamaño de los pacientes. Ha venido un samoyedo, un dálmata grandecito, Hugo el dogo y hemos castrado a Klaus, un terranova de 64 kilos que es un cielo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
